Los Testigos de Jehová, somos una organización religiosa, cuyos principios están contemplados en la palabra de Dios expresadas en las Santas Escrituras, es decir la Biblia. El estudio profundo de la palabra de Dios nos ha ayudado a entrenar nuestra conciencia para actuar de acuerdo a sus principios.
Por lo general los Testigos de Jehová son víctimas hoy día de persecución o burla, porque se malinterpreta la posición de no entonar el Himno Nacional o saludar la Bandera. Esto no debe interpretarse como una falta de respeto. Algunos pueden preguntarse entonces ¿por que los Testigos de Jehová no cantan el Himno ni saludan la Bandera?. Los testigos de Jehová, de acuerdo con los principios bíblicos consideran cantar el himno Nacional y saludar a la Bandera, como un acto de adoración y la adoración solo pertenece a Dios, Según Mateo 4:10 ….” Es a Jehová tu Dios a quien tienes que adorar y es sólo a Él a quien tienes que servir servicio sagrado”. Además la bandera y el Himno Nacional tienen una connotación religiosa como lo muestran las siguientes citas:
“En relación con la Bandera, estas eran casi exclusivamente de carácter religioso y siempre se procuraba la ayuda de la religión para dar santidad a la bandera. (Enciclopedia Británica) “La bandera al igual que la cruz, es sagrada. Las reglas y reglamentos relativos a la actitud humana con respecto a los emblemas nacionales utilizan términos enérgicos y expresivos como; Devoción a la Bandera, servicio a la Bandera, reverencia a la Bandera” (Enciclopedia Americana), “Desde tiempos ancestrales las banderas se han utilizado como símbolos tribales, nacionales y de identidad militar. Las primeras banderas europeas de la edad media poseían un carácter básicamente religioso.” (Enciclopedia Encarta). En relación al Himno Nacional “este es una de las formas poéticas más antiguas, en un principio el himno fue una composición coral (para ser cantada) en honor a un dios, del que se le recuerda los favores, brindar homenajes, o de agradecimiento. Posteriormente fue una composición musical revestida de solemnidad usada para transmitir sentimientos como el patriotismo, la religión o la superioridad de unos países frente a otros o, incluso, las proezas realizadas contra otros, si fueron escritos en los momentos inmediatos a la independencia. El tema central gira en torno a un personaje, elemento, valor o acontecimiento especial que se destaca o alaba” (Wilkipedia. Com).
Como se pudo apreciar ambas cosas como cantar el Himno Nacional y saludar a la Bandera representan actos de adoración, lo que contradice el principio bíblico por el cual se rigen los Testigos de Jehová como el primero de los 10 mandamientos “Amarás a Dios por sobre todas las cosas”. Y el principio que se registra en Levítico 26: 1: No deben hacerse dioses que nada valen y no deben erigir una imagen o columna o piedra como obra de exhibición para inclinarse hacia ella, porque yo soy Jehová el Dios de ustedes”
Sin embargo algunas personas pueden argumentar que cantar el Himno Nacional o saludar la bandera no es un acto de adoración sino de patriotismo, pero fíjense como define la Real Academia el término patriotismo: “Patriotismo, concepto que se refiere al amor por la patria, el patriotismo puede adquirir connotaciones ideológicas y políticas. Más concretamente, los movimientos de liberación y las guerras de independencia nacional han sido puntos álgidos en la historia del concepto de patriotismo, al ser éste apelado como elemento de cohesión frente a la amenaza de lo querido como propio, la patria”. El amor de los Testigos de Jehová es primero que todo a Dios y no se limita a la patria, sino que es extensible al prójimo, por lo que practicar el patriotismo, pudiera causar enfrentamientos de tipo ideológicos con nuestros semejantes, lo que también contradice el principio bíblico “tienes que amar a tu prójimo como a ti mismo” (Mateo 22: 39)
Entonces cuando los Testigos de Jehová se niegan a cantar el himno Nacional o saludar la Bandera, no tienen ninguna intensión de faltar el respeto a ningún gobierno ni a sus gobernantes. Consideran que no hacerlo es una postura similar a la que adoptaron en tiempos bíblicos tres jóvenes hebreos que se negaron a inclinarse ante la estatua que había erigido el rey babilónico Nabucodonosor. A los hijos de los Testigos de Jehová se les enseña a seguir su conciencia educada por la Biblia. De modo que silenciosa y respetuosamente se abstienen de participar y no persuaden a otros de que lo hagan.
En la actualidad la mayoría de los países respetan el derecho que tienen los padres de educar a sus hijos conforme a sus convicciones religiosas. En Venezuela este derecho está contemplado en la Constitución de la república Bolivariana de Venezuela en los artículos 57 y 59. También los Testigos de Jehová conceden mucha importancia a la conciencia cristiana individual y la convención sobre los Derechos del Niño, adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidad en 1869, que reconoció el derecho del niño a “la libertad de pensamiento, de conciencia y de
religión…”
Los testigos de Jehová no piden más que eso, que ustedes tanto profesores como alumnos también suscriban el principio de libertad de conciencia y respeten la postura firme de servir, honrar y alabar sólo a Dios.
jueves, 25 de febrero de 2010
La Revolución
Sin entrar en detalles de lo que significa etimológicamente la palabra revolución, nunca me ha parecido un término sugestivo o atrayente. Las revoluciones a mi parecer solo sirven para imponer una idea, un pensamiento, una situación, una doctrina de algo o de alguien. Las revoluciones que han sucedido en el mundo a sí lo han demostrado. Se alza una voz de lucha, de inclusión, de reclamos por los derechos humanos, de protesta, reproche, crítica por algo o alguien que de una u otra forma nos afectas o simplemente no estamos de acuerdo, que vulnera nuestro estado de ánimo, muchas veces nuestros principios, afectando nuestra emociones y dediciones, y creando una incertidumbre que nos hace reaccionar y lanzar el grito batallador de la revolución, pero realmente la supuesta revolución terminan favoreciendo a un colectivo, un sector social, político o económico. Nunca podrá haber una revolución que realmente beneficie a todos por igual. Cuando el supuesto grupo revolucionario eleva en rebelión sus peticiones, sus ideales, automáticamente desplaza al otro grupo con quién entra en conflicto y disputas. Entonces la revolución se convierte en un beneficio para unos y una mortificación para otros. Los que no comparten los mismos ideales u opiniones, pasan a denominarse antirrevolucionarios, generándose un estado donde impera la persecución, el acoso, la exclusión, el aislamiento, la división de clases económicas, sociales o políticas y el odio crece, el odio de aquellos que se sienten afectado, ignorados, repudiados, y comienzan ellos mismos a planificar otra revolución en contra de aquello con lo que no se estará de acuerdo. Por lo tanto cualquier revolución será siempre sobre la base de la violencia y el engaño, con falsas expectativas de enrumbar a una sociedad a un estado de igualdad, que nunca llega, porque una vez en el poder los revolucionarios se convierten en opresores insensibles, inclementes, mentirosos, capaces de engañar con habilidad extraordinaria a toda una sociedad y a toda una comunidad internacional. Son capaces de tejer telarañas políticas y económicas que solo conducen al descontento, la división de clases y el resentimiento. Se dan pruebas de los supuestos logros revolucionarios, que como dice la canción son uno en un millón. Una revolución es como un circo, donde la gente entra y por un momento, se distrae con el malabarista, la mujer barbuda, los magos y los payasos, aplaude y ríe, se emociona, se conmociona momentáneamente por el espectáculo, pero al fin y al cabo es sólo eso un circo…… vicioso…..
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